Si quieres poner en práctica una crianza positiva con tus hijos e hijas, te recomendamos que sigas leyendo. Desde Método Divergentes, psicólogos infantiles en Valencia, hemos creado un post para daros a los padres todas las pautas para aplicarla con éxito.
Índice
Qué es una crianza positiva exactamente
La crianza positiva es un enfoque centrado en el desarrollo saludable y el bienestar emocional de los niños, asimismo destaca por su énfasis en el respeto mutuo, la comunicación efectiva y el fortalecimiento de los vínculos familiares.
Este tipo de crianza se basa en la idea de que los niños se desarrollan mejor en un ambiente de apoyo y afecto, donde se fomenta el respeto mutuo y la comunicación abierta.
Los principios fundamentales de la crianza positiva son:
El respeto mutuo, la comunicación abierta, la disciplina constructiva, el apoyo emocional y el desarrollo de la autonomía, fomentando así el fortalecimiento de los lazos familiares, el desarrollo de la autoestima y la promoción de comportamientos prosociales.
Todos estos aspectos son trabajados siempre enseñando y guiando al infante en lugar de utilizar el castigo o el refuerzo negativo.
Qué estilos de crianza hay
Existen varios estilos de crianza positiva que pueden adaptarse a las necesidades y valores individuales de cada familia, como son:
1. Crianza autoritaria
Se caracteriza por un alto nivel de exigencia y control, con reglas estrictas y expectativas de obediencia sin cuestionamientos. Los padres ejercen una disciplina rígida y muestran bajo nivel de afecto y respuesta emocional. Este estilo puede llevar a que los niños desarrollen una baja autoestima, ansiedad y habilidades sociales deficientes, aunque suelen ser obedientes en entornos controlados. Los niños a menudo experimentan altos niveles de estrés y dificultades para tomar decisiones independientes.
2. Crianza permisiva
La crianza permisiva se define por un bajo nivel de exigencia y control, con padres que son indulgentes y evitan la confrontación, permitiendo que los niños/as tomen muchas de sus propias decisiones. Aunque estos padres muestran un alto nivel de afecto y respuesta emocional, la falta de estructura puede conducir a problemas de comportamiento y bajo rendimiento académico. Los niños criados de manera permisiva tienden a tener una alta autoestima y buenas habilidades sociales, pero pueden carecer de autocontrol y disciplina.
3. Crianza negligente (o no involucrada)
La crianza negligente se caracteriza por un bajo nivel tanto de exigencia como de afecto, con padres que son indiferentes y poco involucrados en la vida de sus hijos/as. Este estilo puede resultar en problemas emocionales y de comportamiento en los niños/as, quienes a menudo experimentan una sensación de abandono. Además, suelen tener dificultades en las relaciones sociales y un bajo rendimiento académico, junto con una baja autoestima y escasa autodisciplina.
4. Crianza democrática (o autoritativa) y crianza positiva
La crianza democrática, que incluye la crianza positiva, combina un alto nivel de exigencia con un alto nivel de afecto y respuesta emocional. Los padres y madres establecen reglas claras y expectativas, pero también muestran comprensión, apoyo y fomentan la comunicación abierta. Este estilo promueve un desarrollo integral del niño/a, con alta autoestima, buenas habilidades sociales, y rendimiento académico sólido. La crianza positiva, parte de este enfoque, enfatiza la disciplina positiva y el fomento de la autonomía, enseñando responsabilidad y autocomprensión.

Tips para aplicar la crianza positiva con tus hijos
1. Establecer límites claros
Los límites son esenciales para proporcionar estructura y seguridad a los niños/as. Establece reglas claras y consistentes, y asegúrate de que los niños entiendan las consecuencias de no cumplirlas.
2. Reforzar el comportamiento positivo
El refuerzo positivo es una herramienta poderosa para promover comportamientos deseables. Elogia y recompensa a tus hijos/as cuando demuestren comportamientos positivos, como la cooperación, la empatía y la responsabilidad.
3. Fomentar la comunicación abierta
Crea un ambiente donde los niños se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y emociones. Escucha activamente y valida sus sentimientos, lo que fortalecerá el vínculo y la confianza mutua.
4. Practicar la empatía
Ponerse en el lugar de tus hijos y tratar de entender sus perspectivas y emociones es crucial. La empatía fomenta la conexión emocional y ayuda a los niños a sentirse comprendidos y apoyados.
5. Enseñar a resolver conflictos
Ayuda a tus hijos a desarrollar habilidades de resolución de conflictos enseñándoles a expresar sus sentimientos de manera asertiva y a buscar soluciones constructivas. Modela estos comportamientos y guíalos a través de ejemplos prácticos.
6. Promover la autonomía
Permite que tus hijos tomen decisiones y asuman responsabilidades adecuadas a su edad. Esto no solo desarrolla su independencia, sino que también fortalece su autoestima y confianza en sus propias habilidades.
Qué opinamos los psicólogos sobre este tipo de educación
Los psicólogos generalmente apoyan la crianza positiva debido a sus múltiples beneficios para el desarrollo infantil pero aun así, se considera que como cualquier método educativo, no es infalible y puede carecer de eficacia dependiendo del caso.
No obstante, está técnica está respaldada por investigaciones que demuestran su eficacia en la promoción del bienestar emocional, la autoestima y las habilidades sociales en los niños.
Libros sobre este tema que te recomendamos
Para poder profundizar en la crianza positiva, obtener herramientas y así ejercerla correctamente, se aconseja complementar la formación mediante lecturas como:
- «El cerebro del niño» de Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson
- «Disciplina sin lágrimas» de Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson
- «El cerebro del niño explicado a los padres» de Álvaro Bilbao
- «Hijos y padres felices» de Alberto Soler y Concepción Roger


