Niña cuadrado rojo

Mi hijo no quiere comer

Seguramente hayas oído o dicho: “Mi hijo nunca tiene hambre, siempre le tengo que engañar para que coma”, “mi hijo no quiere comer“, …
Esta situación tiene dos posibles motivos y muchas veces se dan al mismo tiempo.

Son muchos los padres que comentan que la hora de las comidas en casa es una tortura, ya que su hijo/a nunca tiene hambre.

Cuando llega el momento de comer o cenar y los padres les llaman para que acudan a la mesa empiezan a hacer como que no los oyen, ponen excusas de que no tienen hambre o también comentan que les duele mucho la tripa y por eso no quieren cenar.

Entre los motivos que pueden hacer que se den estas situaciones se encuentra la influencia de las tecnologías en la alimentación infantil o una alimentación inadecuada.

A continuación veremos cómo pueden influir estos dos motivos en el apetito de nuestros hijos/as.

Influencia de las tecnologías en la alimentación infantil

En la actualidad estamos rodeados de productos tecnológicos como móviles, tabletas, TV… que nos proporcionan mucha información y en parte son beneficiosos porque gracias a ellos estamos informados de todo aquello que nos interese de forma rápida.

Pero en ocasiones abusamos de ellos sin ser del todo conscientes de lo que les va a repercutir esto a nuestros hijos, pues les ocurrirá también a ellos.

A menudo hay niños que, prácticamente desde que empezaron a comer, están acostumbrados a hacerlo acompañados de sus dibujos favoritos en el móvil o Tablet de sus padres. Esta costumbre se inicia cuando el niño todavía era un bebé al que le daban de comer. Cuando no tenía más hambre, sus papás, para que se terminara el plato, le tenían que poner los dibujos.

¿Cuál es el problema de utilizar las tecnologías mientras come?

Utilizar estos productos tecnológicos mientras comen influye en distintos factores:

  • Interpretar la señal de hambre y saciedad

Si cuando el niño se sienta a comer está entretenido mirando otras cosas como su película favorita, este va a comer de forma casi inconsciente. A veces incluso ni se dará cuenta de que está comiendo algo que normalmente dice que no le gusta.

Aunque los padres puedan pensar que esto es mejor porque así come más y de todo, esto no es del todo correcto.

El niño desde pequeño debe de aprender a interpretar las señales de hambre y saciedad para evitar futuros problemas de trastornos de la conducta como atracones.

  • Interés por los alimentos

Es importante un ambiente relajado y sin distracciones para tomar conciencia de lo que está comiendo y adquirir hábitos saludables, como conocer cada alimento y sus propiedades.

Si esta distraído con la Tablet no podrá reflexionar sobre lo que está haciendo en ese preciso momento, que es comer.

  • Relación con el entorno familiar

Es importantísimo que en la familia se intente que al menos una comida al día la haga toda la familia junta, a la misma hora, sentados en la misma mesa y sin distracciones. Aprovechar el momento para conversar sobre lo que van ha hacer hoy o que ya han hecho durante el día.

También es el momento idóneo para que los niños vean comer a sus padres de forma saludable, ya que estos aprenden por imitación y si no tienen referentes porque no comen con los padres o estos no tienen una buena alimentación, los niños tampoco la tendrán.

  • Aprendizaje sobre alimentación

Como hemos mencionado anteriormente, comer en familia y sin distracciones proporcionará un momento idóneo para el aprendizaje de cosas nuevas. Dará lugar a que los niños se interesen más por lo que están comiendo.

Alimentación inadecuada en los niños

En este caso hablamos de alimentación inadecuada cuando esta es excesiva o compuesta en parte por alimentos poco saludables.

También nos encontramos casos de niños, que a pesar de no tener malos hábitos en cuanto a aparatos electrónicos se refiere, no quieren tampoco comer.

En este momento podemos hacer una reflexión.

¿Qué ha comido hoy mi hijo?

Posiblemente ya ha comido lo suficiente y por eso no quiera ni tenga la necesidad de comer. Si hace un rato estaba comiendo galletas, papas, zumo… se sentirá lleno.

También puede ocurrir que para comer haya un plato que no es de su agrado, arroz con pollo y verduras, por ejemplo, y no haya comido nada previamente. En esta situación la cosa cambia.

Estaría bien que hiciésemos un listado de alimentos que acostumbra a tomar nuestro hijo/a. Posiblemente sean alimentos procesados con azúcares, sal, aditivos o exceso de grasa que hagan que el paladar de este niño esté tan acostumbrado a estos sabores que se niegue a comer alimentos con menor palatabilidad.

Se pueden dar también otros casos más concretos, no todos están reflejados aquí, pero si la mayoría.

Si tienes cualquier duda al respecto en Divergentes podemos ayudarte y darte pautas personalizadas para tu caso concreto. Pincha aquí para contactarnos.

Puedes ver nuestros servicios de nutrición infantil aquí.

Alejandra Gil Martinez, nutricionista especializada en nutrición infantil y familiar. CV:01076

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