Cómo es la primera sesión con un psicólogo infantil

La primera sesión con un psicólogo o psicóloga infantil puede generar cierta inquietud, tanto en los padres como en los propios niños o niñas. Es algo normal, puesto que no suele ser habitual y genera cierta incertidumbre hacia la sesión en sí.

Es habitual no saber en qué va a consistir exactamente, qué hay que explicar, si hay que traer al menor o no, o cómo decirle que va a ir a un psicólogo o psicóloga.

En Método Divergentes recibimos este tipo de preguntas constantemente, y nosotros intentamos transmitir que acudir al psicólogo no tiene por qué vivirse como una experiencia incómoda o desagradable, sino todo lo contrario, como un espacio de seguridad y calidez.

Por eso, nuestras instalaciones y nuestra forma de trabajar están pensadas para que niños, niñas y adolescentes encuentren un lugar en el que sentirse cómodos desde el primer momento.

Qué ocurre antes de la primera cita

Antes de la primera cita normalmente ya hemos hablado con los padres y les hemos explicado el proceso. En estas conversaciones previas, hay preguntas que suelen repetirse. Una de ellas es «¿tenemos que llevar al niño/a a la primera sesión con nosotros?».

En Divergentes, la respuesta es no. La primera cita se realiza únicamente con los padres, sin el menor. Necesitamos un espacio donde puedan explicarnos tranquilamente qué les preocupa, desde cuándo ocurre y qué dificultades están observando.

A veces nos encontramos con familias que traen igualmente al niño y este tiene que quedarse esperando fuera durante toda la sesión. Es algo que intentamos evitar, porque no tiene sentido que pase una hora esperando cuando todavía no vamos a trabajar directamente con él.

Además, hay cuestiones delicadas que conviene comentar sin que el menor esté presente. Hablar de problemas de conducta, dificultades familiares o situaciones emocionales complejas delante del propio niño o niña puede hacerle sentir señalado o avergonzado.

La situación cambia cuando se trata de adolescentes. En ese caso sí es conveniente que la primera sesión se haga directamente con ellos. Ya tienen capacidad para contar qué pasa, y es importante generar confianza y que vean que es un espacio para ellos.

Cómo es la primera sesión con los padres

Esta primera cita está dedicada a que los padres puedan expresar su demanda, exponer la situación y explorar la historia de vida del menor y la dinámica familiar. En ella, la psicóloga también explicará nuestra forma de trabajar y cómo van a ser los procesos.

Exploraremos el desarrollo, la personalidad, las relaciones sociales, el funcionamiento académico y el estilo educativo de cada progenitor. Preguntaremos qué cosas le gusta hacer, qué sí le funciona, de qué disfrutan juntos y qué les está generando más malestar.

La primera sesión con psicólogo infantil sirve para explorar bien qué está pasando y marcar los objetivos terapéuticos, a partir tanto de lo que cuentan los padres como de lo que detecta la profesional.

También explicamos cómo trabajamos, qué papel tendrá la familia y cómo organizaremos las siguientes sesiones.

Cómo es el primer encuentro con el niño

Esta también es una duda que se repite: «¿Qué hacéis con el menor durante la sesión? ¿Qué hago si no quiere venir? ¿Y si no colabora?».

Lo primero que hacemos es explicarles a los padres qué no se debe hacer: no se debe mentir. Es importante que le digan que van al psicólogo, que van a ir todos y que es para ayudarles y enseñarles a estar mejor (a todos, sin focalizarlo en el niño o niña).

Hay familias que ya vienen comentando que «se lo hemos dicho, pero no quiere venir». Aquí es importante hacerles ver que es la forma en la que se plantea la que da opción a decir que no. Un menor seguramente no pida ir al dentista, por ejemplo, y desde casa se aborda con total normalidad: se da por hecho que se debe ir, quiera o no, igual que al colegio, al médico, etc.

Con el psicólogo pasa lo mismo: no es una opción, es una decisión tomada por los adultos.

Dentro de la sesión con el menor, la psicóloga ya se encargará de explicarle bien qué es un psicólogo y para qué sirve, pero es importante que sepa adónde viene.

En Divergentes las sesiones se orientan a través del juego, materiales visuales, actividades adaptadas a su edad y conversaciones según el nivel del niño o niña. Nuestros despachos están preparados para que los niños encuentren un ambiente acogedor, muy diferente al de una consulta médica tradicional.

En este primer encuentro, el objetivo es únicamente que se sienta bien, que conozca a la psicóloga con la que trabajará y que se cree una buena relación terapéutica. Queremos que vea que es su espacio de seguridad, que se divierta y que pase un rato agradable. De esta forma conseguiremos que las próximas veces venga dispuesto/a y con ganas.

Es preferible normalizar la experiencia. Si necesitáis ideas concretas, en nuestro artículo sobre cómo contarle a tu hijo que va a ir al psicólogo explicamos qué mensajes suelen ayudar y cuáles conviene evitar.

Sesión de psicología infantil
Ejemplo de sesión de psicología infantil

Qué hay que traer o preparar

Para la primera sesión con psicólogo infantil es suficiente con pensar en qué es lo que os preocupa o genera malestar para poder exponer con claridad el problema.

Si existen informes psicológicos previos, evaluaciones psicopedagógicas, documentación médica relevante o información del colegio, resulta útil traerla.

También podéis pensar en algunos ejemplos cotidianos que ayuden a comprender la dificultad: cuándo aparecen las rabietas, cómo responde ante los deberes, qué ocurre cuando tiene que separarse de vosotros o cómo se relaciona con otros niños.

No es necesario preparar previamente al menor para que “cuente lo que le pasa”. De hecho, cuanto más natural viva la experiencia, mejor.

Si le cuesta hablar de sus emociones, tampoco os preocupéis. Es algo habitual y forma parte del trabajo terapéutico. En nuestro artículo sobre cómo ayudar a los niños a expresar sus emociones explicamos por qué muchos menores necesitan aprender primero a identificar lo que sienten.

Qué pasa después de la primera sesión

La primera sesión habrá sido con los padres, para exponer el problema o preocupación. La segunda, con el o la menor, para conocernos y generar un buen clima. A partir de la tercera es cuando podremos seguir observando y valorando al menor y marcar los objetivos terapéuticos a corto, medio y largo plazo.

En algunos casos ya tenemos información suficiente para iniciar la intervención. En otros, puede ser recomendable ampliar la información con algunas sesiones más antes de empezar a trabajar los objetivos. Hay menores que se abren en la primera sesión, y hay otros que necesitan más tiempo.

Nuestros tratamientos son siempre de una sesión semanal de una hora hasta que se consiguen los objetivos planteados. En ese momento pasamos a sesiones quincenales para, en poco tiempo, dar el alta. La continuidad es fundamental para generar vínculo, recordar lo trabajado y conseguir que las estrategias se vayan incorporando a la vida cotidiana.

También programamos sesiones periódicas con los padres para revisar la evolución y proporcionar pautas. Cuando es necesario, nos coordinamos con el colegio.

Todo este trabajo forma parte del proceso terapéutico, aunque no siempre sea visible durante la sesión con el menor. Por eso también explicamos qué incluye realmente una sesión de psicología infantil.

C/ Joaquín Costa nº 43
46005. Valencia

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Joana Bofí Alvarado

Directora de Método Divergentes y Psicóloga Clínica Infantojuvenil

colegiada nº CV12247

Cuenta con una sólida formación académica, destacando su Licenciatura en
Psicología por la Universitat de València, Máster en Psicología General Sanitaria y diversos másteres especializados en el ámbito infantojuvenil. Joana canaliza su experiencia para ofrecer soluciones integrales a los trastornos infantojuveniles y brindar apoyo a aquellos con altas capacidades intelectuales, su campo de especialidad.

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