Niña sonriendo

¿Puedo hacer que mi hijo sea más inteligente?

Tener un hijo más inteligente es uno de los anhelos más frecuentes que suelen tener la mayoría de los padres y madres. Sin embargo hay poca información verdaderamente enriquecedora sobre cómo podemos desarrollar las capacidades intelectuales de los niños. La clave para desarrollar la inteligencia es la estimulación cognitiva.

Pero antes de explicar cómo mejorar y desarrollar la inteligencia debemos tener claro el concepto de inteligencia.

¿Qué es la inteligencia?

En el año 1994, 52 científicos de todo el mundo definieron la inteligencia en un documento que titularon con el nombre “Mainstream Science of intelligence”.

La inteligencia, según los científicos, es una capacidad mental que entre otras cosas implica la habilidad para razonar, planear, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia.

El concepto “inteligencia” se refiere a la capacidad de comprender nuestro entorno y lo que es más importante, la capacidad de adaptarnos a él.

Tipos de inteligencia que existen.

Muchas son las aportaciones que investigadores y profesionales de la psicología han realizado para ayudarnos a entender cómo funciona la inteligencia humana. Raymond Cattel, Charles Sperman o Howard Gardner son unos de ellos.

A parte de las inteligencias definidas por Gardner también podemos encontrar la inteligencia fluida, cristalizada, emocional… Esta última, la inteligencia emocional, que popularizó Daniel Goleman, nos aporta el poder que las emociones tienen sobre lo que somos, lo que hacemos y en cómo nos relacionamos. En Divergentes sabemos de la importancia que tiene y por eso la trabajamos con los niños/as en nuestra actividad extraescolar.

¿El niño inteligente nace o se hace?

A día de hoy todavía no está totalmente demostrado  si la inteligencia es hereditaria, genética o depende del ambiente. Numerosos estudios reflejan que tiene un carácter hereditario importante, pero el componente ambiental es un factor que también tenemos que considerar.

No hay gente que nazca o no nazca inteligente. Todos nacemos con inteligencia, en mayor o menor medida, y vamos volviéndonos más o menos inteligentes a lo largo de nuestra vida.

Debido a estos estudios también sabemos que la inteligencia se puede mejorar si la trabajamos. Como sucede con el deporte, la inteligencia también depende de un entrenamiento constante. Cuanto más ejercitemos el cerebro, más inteligentes nos volvemos.

Inteligencia infantil.

En el caso particular de los niños su inteligencia se va desarrollando a medida que van creciendo.

Mediante una estimulación cognitiva adecuada podemos favorecer su desarrollo intelectual. Los padres y madres tenemos que ayudarles para que lo hagan de una forma correcta, sin exigirles demasiado y proporcionándoles los medios necesarios, ajustándonos a su edad y a sus capacidades.

Debemos intentar enseñarles a razonar y a solucionar sus problemas, apoyándolos, escuchándolos y dando ejemplo. De esta manera crearemos las mejores condiciones para que los más pequeños desarrollen una buena inteligencia, tanto académica como emocional.

¿Qué es la estimulación cognitiva?

La estimulación cognitiva es la forma más eficaz que tenemos para desarrollar la capacidad intelectual de nuestros hijos. Podríamos definirla como un conjunto de actividades con las que conseguimos mejorar el rendimiento y la eficacia de las distintas capacidades mentales.

Entrenando estas capacidades de forma adecuada y sistemática logramos transformarlas en habilidades y destrezas.

Estas capacidades engloban el aprendizaje, la atención, la memoria, la concentración, el razonamiento, la toma de decisiones, la resolución de conflictos, etc…, por lo que es absolutamente necesario para un eficaz desarrollo intelectual.

¿Cómo realizamos la estimulación cognitiva?

Dependiendo de la edad y las necesidades y circunstancias de cada niño y niña variarán las actividades para trabajar con cada uno de ellos.

Lo ideal sería realizar una evaluación psicopedagógica antes de trabajar con cada uno de ellos, pues nos informa de la fase en que se encuentra cada, cuáles son sus puntos fuertes y qué aspectos debemos reforzar. Una vez tenemos la evaluación podemos establecer unos objetivos concretos y establecer un programa a seguir adecuado a cada caso particular.

No es complicado estimular a los niños/as. Leer libros, hacer manualidades, realizar fichas, jugar, imaginar, crear,… son actividades que contribuyen al desarrollo cognitivo. No obstante, como decíamos anteriormente, la estimulación cognitiva son intervenciones planificadas realizadas específicamente para logar unos objetivos en concreto.

La estimulación cognitiva se usa tanto para hacer más eficiente los diferentes tipos de aprendizajes como para contrarrestar posibles déficits, retrasos o discapacidad.

Activar los sentidos.

Unos de los primeros pasos a seguir es la estimulación de los sentidos, ya que son el mecanismo de entrada de información a nuestro cerebro. Estimular la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olor es esencial en los primeros años.

Hoy en día disponemos de infinidad de material a nuestro alcance para estimular a los niños. Desde objetos cotidianos que tenemos todos en casa a juegos, libros de actividades, juguetes,… Incluso material específico para la estimulación cognitiva: Libros, software educativos, aplicaciones diseñadas concretamente pare ello,…

A pesar de todo este material e información de que disponemos nos hará falta los conocimientos y las estrategias idóneas a aplicar para cada edad y para cada caso en concreto.

Estimulación cognitiva, la mejor amiga del aprendizaje.

Para poder tener un proceso de aprendizaje eficaz necesitamos contar con un nivel de concentración, atención, memoria, percepción y pensamiento óptimos.

Los niños que se distraen, que tienen dificultades para focalizarse en una tarea,… tienen un rendimiento escolar inferior a su capacidad intelectual. Su proceso de aprendizaje es más lento de lo que debería.

En estos casos la estimulación cognitiva es nuestra aliada. Mediante todas las actividades que la componen estimulamos, desarrollamos, mejoramos y mantenemos las funciones del aprendizaje.

Beneficios de la estimulación cognitiva.

Gracias a la estimulación cognitiva podemos mantener y mejorar los procesos cognitivos necesarios para el aprendizaje. Concentración, memoria, atención…

Aumenta nuestra creatividad e imaginación, desarrollando nuestro pensamiento lateral o divergente.

Favorece las actividades de pensamiento y aumenta la inteligencia.

Cualquier tipo de persona y de cualquier edad, sin excepción, se puede beneficiar de todos las ventajas de la estimulación cognitiva.

Como consecuencia de mejorar los procesos de aprendizaje, aumenta nuestra confianza y autoestima al ayudarnos a conseguir nuestras metas, tanto académicas como personales.

El papel de madres y padres

Por todo lo comentado en este artículo os habréis dado cuenta de que es esencial el papel que tienen las madres y padres en el desarrollo de las capacidades cognitivas de sus hijos.

El día en que nacen es el punto de partida de la estimulación cognitiva que debemos llevar a cabo. Por eso os animamos a que seáis constantes en esta labor y que cualquier consulta que tengáis nos la hagáis llegar.

En Divergentes somos especialistas en Estimulación Cognitiva y nos encanta ayudaros a que vuestros hijos desarrollen todo su potencial. Por eso tenemos un método propio, donde trabajamos tanto individualmente como en grupos.

Puedes ver más información sobre nuestra actividad extraescolar de Estimulación cognitiva aquí.

Javier Peñarrubia Orozco. Especialista en Altas Capacidades.

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